Un gobierno cooperativo para el desarrollo

Un gobierno cooperativo para el desarrollo

Un gobierno cooperativo para el desarrollo

Es necesario un cambio de paradigma, ¿cómo es posible que en algunas demarcaciones territoriales se viva en la opulencia, con Índices del Desarrollo Humano superiores a los de los países más prósperos de la Unión Europea y a escasos kilómetros, se toma agua hervida para mitigar los dolores del hambre?

En el ámbito de los gobiernos locales, como primer orden y contacto de gobierno, lo deseable es buscar un esquema de integración basado en la cooperación.

A nivel territorio, en el municipio, es sencillo de observar que la distribución geográfica que antes diferenciaba y distanciaba una comunidad de otra cada vez es menor. Las diferencias y fronteras entre un municipio y sus comunidades cada vez son menos visibles, las comunidades y sus imaginarios se están fusionando, lo que conlleva a que se fundan incluso en sus necesidades.

Como anécdota personal, sé de límites municipales donde el divisor es una calle, en una acera es un municipio y en la otra es uno distinto en jurisdicción y competencias. Lo cual interfiere en la distribución de los servicios, pues no se ponen en común acuerdo y en ciertas áreas no hay quien brinde el servicio de limpia y en otras, ocurre el caso totalmente contrario.

Por lo anterior, es necesario que los alcaldes coordinen sus administraciones con otras administraciones municipales, pues históricamente en la cooperación entre vecinos es como se empujan y llevan a cabo las tareas concurrentes entre ambos.

Así mismo, la explosión demográfica está haciendo que cada vez en mayor medida, ciertos municipios se encuentren en una situación que sobrepasa sus capacidades institucionales y territoriales, por ejemplo, solo en 367 municipios que conforman 59 Zonas Metropolitanas viven alrededor del 57% del total de población del país, en ese sentido. El problema es más que evidente.

Este problema se agudiza más allá de la buena voluntad para coordinarse y atender sus problemáticas comunes; para tal efecto, es necesario consolidar un esquema de cooperación de gobierno intermunicipal, reforzar la aplicación en la legislación en materia de conurbación y armonizar la aplicación de los instrumentos de planeación para el conjunto de municipios conurbados.

A su vez, esta dinámica social y urbana moderna, no acontece solo en nuestras fronteras, pues existen zonas metropolitanas que se localizan en la frontera con los Estados Unidos formando conurbaciones transnacionales con una interacción económica y demográfica profunda, y que si bien no está contemplado de facto en la legislación y en los planes de gobierno, está en alcance de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano.

Misma ley que se marca como un gran acierto del Gobierno Federal, encabezado por el Presidente Enrique Peña Nieto. Donde se tuvo en plena observancia una amplia armonización a la visión global de la Organización de las Naciones Unidas a través de la Agenda 2030 con sus Objetivos de Desarrollo Sustentable velando por un planeta y seres humanos que se desarrollen de manera plena y sustentable.

En la línea lógica de que el desarrollarse plenamente es un conjunto de todos los derechos humanos y el gobierno es el encargado de administrar la vida pública para que eso se materialice, se da por entendido que el municipio debe de ser un eje de cooperación y participación para que una generación diferente de ciudadanos emerja empoderada y plenamente desarrollada.

 

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